Transformando la experiencia educativa

Para bien o para mal, el Covid-19 y el encierro forzoso nos obligan a repensar la forma en la que se imparte la educación.

En este blog no nos hemos cansado de hablar sobre la pandemia y la forma en la que ésta ha transformado todos los aspectos de nuestra vida diaria: cómo han reaccionado las marcas, tips para sobrevivir al trabajo desde casa, cómo algunos creativos han aprovechado el encierro para generar soluciones desde el diseño… en fin, podrán notar que, como seguramente será el caso de muchos, el COVID ha ocupado y sigue ocupando gran parte de nuestros pensamientos.

Sin embargo, hay un tema sobre el cual hemos querido escribir desde hace tiempo y que sin duda ha sido de los ámbitos que más transgredido se ha visto durante la contingencia: la educación. En México todo comenzó aquel ya lejano 23 de marzo de 2020 cuando se anunció la suspensión obligatoria de clases (planeando el regreso para el 17 de abril de mismo año ¡ja!). Al momento en el que me encuentro escribiendo este artículo, las clases presenciales aún no han sido reanudadas, y este es un escenario común en el resto del mundo.

Del pupitre a la pantalla

Directivos, docentes y padres de familia se han visto obligados a buscar nuevos medios, métodos y herramientas para llegar a los estudiantes. Lo cierto es que la crisis siempre nos obliga a buscar nuevas alternativas y se convierte en un catalizador de cambio. 

La necesidad de nuevas y mejores herramientas de enseñanza remota ha dado lugar a numerosos emprendimientos que buscan abordar este nuevo paradigma educativo con un enfoque positivo. Uno de ellos es Cardbots, una propuesta para que los niños desarrollen habilidades para el futuro desde casa. En esta ocasión tuvimos oportunidad de platicar con Pedro Porras Luraschi, fundador de Baud EdTech, empresa creadora de este proyecto.

Cardbots: construyendo robots con cartón

Hola, Pedro. Por favor platícame más de Cardbots y de cómo surgió la idea

Hola,  muchas gracias. En Baud llevamos mucho tiempo dedicados al desarrollo de habilidades para el futuro a través de tecnología educativa. Yo personalmente llevo más de 10 años como profesor de robótica y he usado una gran variedad de plataformas que existen en el mercado. Sin embargo, muchas de ellas se enfocan meramente en enseñar a programar, lo cual no está mal, pero hace falta facilitar un espectro mucho más amplio de experiencias de aprendizaje maker. Además de que la realidad del niño mexicano promedio presenta una larga serie de brechas que impiden implementar ese tipo de programas.

De ahí surgió la idea de utilizar el cartón como material para armar robots que funcionan como herramientas de aprendizaje. El cartón es un material abundante, reciclable y fácil de usar. Con él le podemos enseñar a los niños a encontrar recursos hasta en los desechos que producimos en casa. Con estos robots los ayudamos a que tengan experiencias de aprendizaje en las que desarrollan habilidades que van desde las más tecnológicas, como el pensamiento computacional, hasta las que tienen que ver con la gestión de proyectos y la resolución de problemas de manera sostenible.

¿Cuáles son las “habilidades del futuro” y por qué son relevantes en un contexto de pandemia?

Cuando empezamos a trabajar en este proyecto, buscamos desarrollar una plataforma educativa orientada hacia el futuro, es decir, que permitiera experiencias de aprendizaje que empoderen a sus usuarios para desenvolverse en un mundo en el que nuevas tecnologías serán todavía más importantes.

Buscamos que todos los niños sean capaces de crear y solucionar problemas usando tecnología, sin importar su área de especialización, y que puedan ser co-creadores de su experiencia de aprendizaje, más que simplemente consumidores. Me parece que esa justamente es la clave que debe guiar la educación en países en vías de desarrollo, en donde las brechas para ser parte de la abundancia que puede generar la tecnología crecen día con día.

“Buscamos que todos los niños sean capaces de crear y solucionar problemas usando tecnología, sin importar su área de especialización, y que puedan ser co-creadores de su experiencia de aprendizaje”

Algunas de estas habilidades para el futuro son, por ejemplo, el ser capaces de hablar el lenguaje de la tecnología, que no es directamente programar, sino abstraer; crear algoritmos; identificar patrones. Es decir, poder pensar “computacionalmente”.

También están las habilidades maker, que tienen que ver con diseñar, utilizar herramientas, hacer prototipos, experimentar y colaborar en comunidades digitales. Y, por otra parte, tener una actitud innovadora que busque solucionar desafíos aprovechando la tecnología, valorando los aspectos éticos y de sustentabilidad implicados, buscando un impacto positivo.

¿Cuál ha sido el mayor reto de llevar un programa educativo a las casas?

Particularmente, hay un reto enorme en cuanto al acceso al hardware que implica estas experiencias. Algunas iniciativas que plantean enseñar robótica mediante simulaciones pero dejan fuera toda la experiencia física, maker, de fabricar tu propio robot. De ahí que nuestro foco haya sido crear una plataforma que facilitara su acceso a través del uso del cartón como material constructivo.

Por otra parte, vivimos una época complicada en la que los padres de familia están preocupados por balancear diferentes prioridades del hogar. Este acto de equilibrio puede ser bastante estresante y difícil para todos en casa y, cuando les presentamos un nuevo programa educativo, es fácil que su primera reacción sea de temor al tenerse que enfrentar a una nueva responsabilidad sobre un tema que muchas personas consideran difícil o intimidante.

Así que este reto tiene dos partes, una técnica o de diseño para hacer que la plataforma sea robusta, fácil de usar, intuitiva y versátil. Y por otra parte, que la percepción tanto de los padres como de los niños sea amigable.

Sobre esto último nos ha funcionado mucho mostrarles que la plataforma cuenta con soporte remoto 24/7 en el que les respondemos dudas y ayudamos con cualquier dificultad que se presente. También hemos incorporado estrategias de gamificación, aunque buscamos que, una vez que saben usar la plataforma, sea la propia curiosidad e interés de los niños lo que motive su permanencia en el programa.

Para finalizar, ¿qué consejo tienes para emprendedores, docentes, padres de familia o cualquier persona haciendo un esfuerzo para mejorar la experiencia educativa en este contexto de Covid-19?

Me parece importante que estemos todos conscientes de que todo esto está lejos de ser temporal, independientemente de la duración de la contingencia debido a la pandemia. Todo este proceso nos está permitiendo construir un nuevo sistema educativo que quizá nos lleve a una disrupción de todo el sector en pocos años. Así que, me parece, hay que estar abiertos a adoptar los cambios que están sucediendo y a aprovecharlos para aumentar nuestro alcance e impacto.

Si quieres saber más sobre Cardbots y cómo ayuda a los niños a adquirir habilidades esenciales para su futuro, te invitamos a visitar su sitio web: cardbots.xyz

Autor

  • Estudió diseño gráfico en la Universidad Iberoamericana, donde posteriormente cursó la Maestría en Diseño Estratégico e Innovación. Alice disfruta de practicar deporte, ir a conciertos de metal y acariciar gatitos.

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